PARALEL SYNCRONIZED RANDOMNESS

It's very simple to describe my life: music, art, tango, journalism and muse addict! I've crated a whole new and colorful world in my head.

permalink

Crónicas de adelgazamiento de una morza empedernida - Día 1

En primer lugar, tengo que comenzar diciendo que jamás he tenido un blog ni nada parecido. Cualquier cosa escrita por mí, es inmediatamente almacenada en una carpeta que nunca planeo publicar. Así que todo esto es nuevo para mí. Cualquier error o queja, se lo calan.

El motivo por el cual decidí abrir un blog es porque quiero registrar, así sea por escrito, un nuevo reto que asumí como favor a mi hermana mayor: Irina (@IriLuis), quien me pidió (bueno no, mas bien me obligó) a entrenarla y asesorarla nutricionalmente porque quiere bajar de peso.

Entonces, vamos a empezar a resumir.                             

El reto: entrenar a Irina y ayudarla a seguir una dieta no tan estricta, para que logre bajar por lo menos 2 kilos en 2 semanas.

El VERDADERO reto: hacer que Irina se despierte por las mañanas y lograr que tenga fuerza de voluntad.

El verdadero reto es ese porque Irina es el tipo de personas que se despierta alrededor de las 12 del mediodía, desayuna casi a la 1pm, almuerza a las 3pm y cena a las 10pm (y todo eso teniendo unas cuantas meriendas como: chocolates, Toddy, tortas, etc), y además no suele hacer ejercicio en lo absoluto.

Por otra parte, yo ando pegada en una onda sana. Así de que llevo la cuenta de las calorías que consumo diariamente, que hago ejercicio todos los días, y que como postre máximo 2 veces al mes. Me despierto a las 7.30am y a las 9am ya estoy en el parque trotando. He ahí el contraste que estaba buscando.

Y así comenzó el día 1 de este reto. Sonaron las 7.30am en mi despertador y fui a despertar a Irina, para que me respondiera con el típico “Ay, ya voy!!!” y se dio la vuelta. Pero, efectivamente, ya iba, porque 10 minutos más tarde estaba sentada en la mesa desayunando conmigo una arepa con jamón y queso con una taza de café con leche (totalmente en orden todo).  Es ese ánimo mojonero que tiene uno el día que empieza a hacer dieta, pues.

Estuvimos un rato “bajando la comida” y a las 9am nos dispusimos a bajar al parque. Por ser el día 1 y no abusar de dictadora, hoy sólo hice que le diera 10 vueltas al parque caminando conmigo y luego ella hiciera abdominales mientras yo trotaba otras vueltas más. De igual manera, yo seguí entrenando un poco más y ella se fue a la casa – he aquí la prueba de vagancia número 1.

El día transcurrió normalmente, e Irina me hacía llamadas frecuentes preguntándome qué podía merendar y qué podía cenar (casi nada fastidiosa ella), pero si asumí cumplirle, tengo que hacerlo bien, no?

Lo más seguro es que esta entrada haya sido de lo más aburrida, o quizás los 3 pelagatos que la van a leer se esperaban otra cosa, pero lo siento. Soy nueva en esto, y la verdad es que mi único objetivo es registrar estos días, que los he llamado: Crónicas de adelgazamiento de una morza empedernida.